¿Por qué he elegido estudiar el Grado de Magisterio?

Hace unos meses se celebraron en la Universidad de Almería las V Jornadas de Historias de Vida en Educación. En ellas, junto a los Doctores Rocío Quijano López y Miguel Pérez Ferra, presenté una comunicación fruto de nuestros trabajos de investigación: “Voz y creencias de los estudiantes del primer curso del Grado de Primaria sobre sus motivaciones para elegir la profesión docente“. En ella, gracias a la voz de los alumnos y alumnas que participaron en nuestro trabajo, tratamos de responder a la pregunta con la que se encabeza este post: ¿por qué he elegido estudiar el Grado de Magisterio?. La respuesta a esta pregunta se puede sintetizar en las siguientes palabras tomadas de nuestra comunicación:

“Los estudiantes afirman que han optado por cursar el grado especificado, atendiendo a cuatro tipos de razones; bien por contacto con los niños a través de contacto con la educación o mediante experiencias de voluntariado, lo que les ha llevado a despertar su vocación docente; bien a través de la influencia de amigos, que les han aconsejado realizar los estudios de maestro porque es un trabajo seguro y bien remunerado […], otro tipo de estudiantes han accedido a esta carrera porque la nota media que tenían no les permitía optar a otra titulación; un cuarto grupo ha accedido a los estudios de magisterio por la experiencia trasmitida de padres y familiares que trabajan en la educación o por la incidencia de sus profesores, que les han ayudado a desarrollar su identidad profesional con el transcurso del tiempo. Por las aportaciones de los estudiantes, se puede considerar que el grupo primero, voluntariado y contacto con la educación, así como aquellos que han querido ser maestro por la experiencia vivida junto a sus profesores representa las señas de identidad más genuinas de la identidad profesional docente”.
 
Comparto el texto para que pueda leerse en su integridad.

El trabajo colaborativo, beneficios y técnicas

La investigación educativa y la experiencia docente ha puesto de manifiesto el valor del aprendizaje cooperativo. Desde el punto de vista cognitivo la colaboración ofrece tres ventajas frente al aprendizaje individual y competitivo: articulación, conflicto y coconstrucción.

Debido a la actividad conjunta, los alumnos necesitan articular sus opiniones, sus predicciones y sus interpretaciones. La precisión para comunicarse bien con sus iguales les ayuda a mejorar su propia claridad conceptual. La colaboración entre iguales provoca que las ideas intuitivas y emergentes se expliciten y se hagan públicas.

El conflicto aflora, a veces, en la colaboración entre iguales cuando los estudiantes están en desacuerdo con sus interpretaciones o enfoques de la tarea. Para resolver el conflicto, tienen que justificar y defender sus posiciones, lo que les obliga a reflexionar profundamente. Este segundo beneficio cognitivo esta basado en la perspectiva piagetiana del conflicto socio-cognitivo que surge cuando los estudiantes mantienen visiones diferentes o inadecuadas en el trabajo grupal. El desequilibrio generado demanda soluciones, lo que requiere a los estudiantes reflexionar acerca de sus propias concepciones. Por otra parte, el conflicto socio-cognitivo favorece el progreso intelectual, porque: 1. El niño toma conciencia de la existencia de respuestas diferentes a la suya; 2. Otra persona proporciona indicaciones que pueden ser pertinentes para la elaboración de un nuevo instrumento cognoscitivo; 3. Aumenta la posibilidad de que el niño sea activo cognitivamente […].

El tercer beneficio cognitivo aludía a la coconstrucción de significados o conocimiento porque cuando se está trabajando sobre una tarea o resolviendo un problema, los estudiantes coconstruyen (construyen con los otros y construyen ellos mismos) conocimiento y comprensión por la complementariedad de las ideas de los otros y con los otros. Este beneficio se basa en la idea vigotskiana que concibe el aprendizaje como el intercambio de significados en un contexto social. Según esta perspectiva, el aprendizaje implica un proceso social en el que la comprensión primero se desarrolla con los otros, en un proceso social, y después en cada estudiante como un proceso interno. Tanto el escenario de la cooperación como el de la colaboración favorecen esta coconstrucción, si bien el segundo es más productivo que el primero por la elevada reciprocidad entre los miembros del grupo” (Área y Guarro: 2013, 217 y 219).

Estos principios de aprendizaje cooperativo tienen que transformarse en situaciones didácticas de aprendizaje empleando técnicas que lo promuevan. En este sentido son interesantes dos aportaciones de Javier Prieto Pariente (@javitecnotic) en las que desarrolla algunos aspectos didácticos del trabajo cooperativo, ofreciendo ejemplos de técnicas para utilizarlas en el aula.

Bibliografía:

Área, M y Guarro, A. (2013), Los entornos colaborativos en la formación online. En J.I. Aguaded y J. Cabero (coords.), Tecnologías y medios para la educación en la e-sociedad. Madrid: Alianza Editorial, pp. 211-238.

Créditos de la foto:

Anagangulo, Taller nómada de diseño. BID12. (https://www.flickr.com/photos/anagangulo/8277499760/).

José Manuel Martos Ortega

Guía de innovación metodológica en e-learning

El Programa EVA publicó una interesante guía metodológica destinada al e-learning de gran interés para los profesionales de este sector.  Desde el horizonte del aprendizaje permanente se desgranan un conjunto de aportaciones para dibujar un modelo pedagógico innovador centrado en el alumno y en la creatividad que deben inspirar las acciones formativas y los materiales didácticos destinados al e-learning. Esta guía constituye un documento sugerente y práctico. Espero que sea de utilidad.

Guía metodológica para el diseño y desarrollo de cursos e-learning

Comparto una interesante guía metodológica para el diseño y desarrollo de cursos en formato e-learning, elaborada por la FAO en 2011, y que puede ser de gran utilidad para diseñadores y desarrolladores de e-learning. Espero sea de utilidad para todos.

Acceso a la guía

Los maestros cortijeros de la sierra de Noalejo

El olvido es el enemigo del progreso. la exclusión y el olvido de la memoria colectiva de los fracasos de la humanidad condena al silencio más profundo la experiencia de sufrimiento y desvalimiento de muchas personas a lo largo de las distintas etapas de la historia.

Frente a este modelo de progreso emerge otro que tiene en cuenta la memoria colectiva, la voz de los hombres y mujeres que han construido con su esfuerzo, constancia, tesón y honradez nuestra historia. Un modelo de progreso que da la voz al ciudadano y ciudanadana de a pie, una voz que no se ha recogido en las grandes historias pero que nos permite comprender de donde venimos, no olvidar las dificultades que nuestros abuelos y padres han tenido que superar para que hoy seamos lo que somos, y no perder la perspectiva para construir un futuro que no sacrifique los frutos de los esfuerzos de tantas personas para conseguir una sociedad equitativa, dialogante, en la que la sanidad, la educación, el acceso a la información, la capacidad de expresarse libremente no sea patrimonio de unos pocos y llegue a ser patrimonio de todos.

La vida de los pueblos se construye sobre sus historias, sobre las narraciones que sus vecinos transmiten a otras generaciones. Yo que soy natural de un pueblo de Jaén, Noalejo, que se levanta sobre los entredichos de los Reinos de Jaén y de Granada. Como tantos niños y niñas de mi edad, crecimos rodeados de historias.  Hay una imagen que nunca olvidaré, que me retrotae a mi infancia, a los días de invierno y temporal en que mi abuelo José Ortega y mi padre José Martos, sentados junto a la chimenea de mi casa o de casa de mis abuelos, contaban historias de los duros años de la posguerra, de la vida en los cortijos, de las dificultades y privaciones que tuvieron que superar. Entre esas historias recuerdo una que siempre me llamó la atención, la de los Maestros Cortijeros, hombres que se desplazaban de cortijo a cortijo para enseñar a los niños y niñas lo básico, los rudimentos de la lectura, escritura y aritmética.

En aquellos años en que no existía un sistema educativo tal y como lo conocemos actualmente, en que el acceso a la educación no era un derecho para todos, en que el analfabetismo era muy alto, los habitantes de los cortijos de Noalejo, como en otras zonas de la geografía española, buscaron un camino para paliar las deficiencias educativas de sus hijos. Los Maestros Cortijeros eran

personas que se ofrecen a las familias de los cortijeros para enseñarles a sus hijos fundamentalmente a leer y escribir. No son maestros con titulación oficial, sino que por diversos motivos tienen una formación algo más elevada, lo que les posibilita transmitir unos conocimientos básicos en las materias aludidas. Las familias acceden a sus ofrecimientos con la condición de que debe instruir a sus hijos cuando terminen las faenas del campo o con el ganado, lo que significa que será por la tarde/noche cuando se reunen con los niños, en invierno fundamentalmente porque las exigencias de trabajo son menores” (Luengo, Luzón y Martos, 2007: 431).

Durante los años de mis estudios de doctorado en la Universidad de Granada, junto a mis colegas y amigos, Julián Luego y Antonio Luzón, realizamos una pequeña investigación para recuperar la memoria de este fenómeno educativo por medio de la voz, los recuerdos y la experiencia de los niños y niñas que participaron en este modelo de enseñanza. Gracias a mi padre, que fue el encargado de negociar las entrevistas, pudimos disfutar de la sabiduría de las palabras de Isabel Gutiérrez, Isabel Martínez, Ángeles Martinez, Miguel Gutiérrez (que ya no está entre nosotros), Ramón Lara, Carlos Ruiz y Rafael Ramos, a quienes quiero agradecer su participación.

Los resultados de esta pequeña investigación los presentamos en el XIV Coloquio de Historia de la Educación que se celebró en Guadalupe (Cáceres) del 25 al 28 de junio de 2007. Comparto el texto que se publicó en el libro de actas para que todos podamos conocer un poco de la historia de la educación de Noalejo.

José Manuel Martos Ortega

Referencias:

LUENGO, J., LUZÓN, A., Y MARTOS, J.M. (2007). “Voces en el olvido. Los Maestros Cortijeros en la provincia de Jaén a través del relato de sus alumnos”. En AA.VV (Coords), Relaciones Internacionales en la Historia de la Educación. Junta para ampliación de Estudios e Invetigaciones Científicas (19007-2007). Tomo I. Cáceres: Departamento de Ciencias de la Educación (Universidad de Extremadura), 425-436.

Créditos de la foto:

Cortijo del Quemado, Fresnedilla-Solana del Quemado (Disponible en: https://elcaminosigueysigue.wordpress.com/2014/03/28/fresnedilla-solana-del-quemado).

Ovejicas (Disponible en: https://elcaminosigueysigue.wordpress.com/2014/03/28/fresnedilla-solana-del-quemado).

¿Qué es un Certificado de Profesionalidad?. Un acercamiento desde la legislación

Comparto el mágnífico artículo que Luis López Algaba, Director del CRNFP Paterna (Madera, Mueble y Corcho), ha publicado en su blog personal. Luis, por su formación y experiencia, puede ser considerado uno de los grandes especialistas y conocedores, a nivel nacional, del Sistema de Formación Profesional para el Empleo español. Desde este espacio quiero manifestar mi reconocimiento y agradecimiento por lo mucho que me ha aportado profesionalmente en estos años, siendo un estímulo personal para seguir trabajando en el ámbito de la formación. ¡Gracias, Luis!

Los Certificados de Profesionalidad. Repaso legislativo al concepto

La primera referencia en normativa oficial que nos podemos remontar sobre los certificados de profesionalidad (CdP) la encontramos en el art. 18 del RD 631/1993 de regulación del Plan FIP:

Acceder al artículo completo

La cultura escolar y el oficio de maestro

Comparto un interesante artículo: Martín Fraile, B. (2015). La cultura escolar y el oficio de maestro. Educación XX1, 18(1), 147-166. doi: 10.5944/educXX1.18.1.12315

El resumen del mismo, que encabeza el texto de B. Martín Fraile nos presenta una síntesis de su interesante contenido:

Este artículo forma parte de una investigación más amplia acerca del oficio de maestro que el CEMUPE (Centro-Museo Pedagógico de la Universidad de Salamanca) está realizando con docentes jubilados del magisterio primario. Un oficio de maestro resultado de la conjunción de las tres culturas que confluyen en la escuela: cultura práctica, teórica y normativa —prácticas curriculares, teorías educativas y política escolar—. El objetivo de este estudio es analizar la profesión docente primaria en dos periodos históricos, el republicano y el franquismo. Para ello fueron analizados un total de 500 cuadernillos que contienen entrevistas escritas por los propios docentes, junto a la base documental que representan los libros de actas de escuelas primarias y cuadernos escolares, individuales y colectivos, donde se registraron las prácticas diarias de enseñanza que estos docentes realizaban en las aulas. En los resultados de esta investigación se observa en lo concerniente al período republicano un modelo docente determinado por la acción combinada de los ámbitos político y teórico, mientras que en el franquismo sólo es la norma política la que ejerce su influencia”

Acceso al texto completo del artículo

La brecha digital como reto socioeducativo

Compartimos un interesante vídeo en el que la profesora Aquilina Fueyo (Universidad de Oviedo) nos acerca el concepto de brecha digital como factor de riesgo de la exclusión socioeductativa. El vídeo  es el preámbulo de la Unidad 3: “Alfabetización Crítica Social y Digital” del curso MOOC “Alfabetización Digital para Personas en Riesgo de Exclusión”, desarrollado por UNED, Universidad de Oviedo y Universidad de Cantabria para ecolearning.eu.

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